jueves, 14 de diciembre de 2017

MI SUEÑO EN COLOR PERGAMINO

Os dejo un retazo de mi sueño en color PERGAMINO junto a una fotografóa de Jorge Lázaro



Tu estabas dormida. Te miraba, me recreé en memorizar hasta el último centímetro de tu piel, tu boca detenida en un gesto de feliz complacencia, los ojos suavemente cerrados y los cabellos revueltos...

Comencé a besarte suavemente mientras te recorría los vericuetos amigos de tu piel, sabiendo que ellos me llevarían hasta los pliegues de tu alma por los senderos del placer...

 Fuiste volviendo lentamente a la realidad de los sentidos, encontraste mi mirada dulcificada por el amor inmenso que te tengo, pero renovada con el deseo de volver a amarte desde el comienzo para
crear una nueva página de ese calendario que tratamos de agotar sin prisas.

domingo, 10 de diciembre de 2017

HUELVA EN EL CORAZÓN DE ADOLFO MORALES.

"Huelva en el corazón" es una serie que publicó el digital Huelva Buenas Noticias de la mano de un artista de la cámara y de la palabra como es Adoldo Morales. Gente de Huelva que ama a su ciudad y que Adolfo desnuda con su objetivo maridado con la palabra. Un honor ser uno de los elegidos


http://huelvaenelcorazon.blogspot.com.es

lunes, 4 de diciembre de 2017

MARÍA LUISA DOMÍNGUEZ BORRALLO

Tengo una especial predilección por los versos de mi querida amiga María Luisa Domínguez Borrallo. En RECUÉRDAME se adentra despaciosa por el camino del erotismo y con toda seguridad, que lo hará con la sutilidad habitual en sus letras
Os dejo este botón de muestra con foto de Manuel González Flores



Recuérdame que te seduzca,  
que el sábado suene a vidrio 
de brindis con amatista. 
Que te saque a bailar ese lento
que nos une y clava en un para siempre.
Recuérdame que el liguero 
está en el primer cajón 
esperando tu prisa,
y que la mía te ayudará 
a deshacerte de él. 
Recuérdame y recuerda
que nos sobra todo 
cuando nos elegimos. 
Recuérdame 
que no debo olvidarte. 

© María Luisa Domínguez Borrallo

sábado, 2 de diciembre de 2017

PACO GÓMEZ Y ROSSLYN PARTRÉ

Os dejo un nuevo maridaje de las fotos de Paco Gómez con Rossalynd Parté como modelo y "Mis Sueños en 39 colores".
Hoy con párrafos de mi sueño en color AMANECER



Sin otro telón de fondo que las copas de los mangos, ni otro sonido que el de los guacamayos adormecidos por el rumor de los cercanos manglares, nos amamos desesperadamente, saciando el hambre y la sed acumulados en tantos días de ausencia. Apenas hablamos, quizás por no distraer nuestros sentidos de su verdadera dirección, por eso me extrañó cuando entre estertor y estertor me acercó su boca húmeda a mi oído y me dijo:”Hueles a grano fresco…” y besándome el cuello me susurró: “¡No sabes como quería estar contigo…!”

jueves, 30 de noviembre de 2017

CARMEN PALANCO Y SU CÉNIT INVERTIDO

La pasada semana tuve el honor de presentar en sociedad el poemario EL CÉNIT INVERTIDO de CARMEN PALANCO en la Sociedad Cultural Casino de Rociana. Un lleno apoteósico y un éxito de Carmen que, una vez más, conquistó a quienes la acompañaban con sus versos a corazón abierto.
Un placer poder presentarla y comenzar con estas cercanas palabras que me salieron desde lo más íntimo:



"También digo que me impresionó, debo confesarlo sin ambages, que ese primer paseo entre sauces, supuso un flechazo literario que me acercó enamorado hasta sus letras, y ahí sigo hasta esta noche tan entrañable y tan emotiva para mi,  querida Carmen.

Porque… Carmen es una mujer llena de poesia o quizás un poema lleno de mujer.
Porque… Carmen es un ángel lleno de amores o quizás  un amor lleno de alas.
Porque… Carmen, mi Carmen, es cuando acaricia la pluma…

ternura hecha pasión.
sonrisa hecha cercanía
o sueños hechos de colores (como los míos).

Y si al camino de los sauces lo llenó de sentimientos, de recuerdos o de lecciones de vida entre sonrisas y algunas lágrimas…

Este cenit invertido lo llena de amor, de humanismo y de dulce prosa de compañía."

Cerró el acto nuestro querido cantautor Nicolás Capelo que una vez nos lleno de su voz cercana, amiga y llena de matices.

MIS SUEÑOS Y JORGE LÁZARO

Hoy os dejo unas frases del sueño en color GARDENIA de mi libro SUEÑOS EN 39 COLORES, la foto es de Jorge Lázaro y la modelo Marina Martínez.



Sé que creías haber conocido el amor antes de abrazarme SUEÑO, pero nuestra intimidad te desveló cuán equivocada estabas. Con toda mi calma fui despojándote de dudas amasadas y de recuerdos inútiles. Recordarás como te fui acariciando con lentitud y sosiego, no exento de entusiasmo ni de pasión, hasta que dejaste de temblar y como continué, con mimosa dulzura, hasta que sentí como bajo mis caricias te relajabas te estremecías, te iluminabas, te abrías... Fue entonces cuando te escuché con voz entrecortada, llamarme, gemir, rogarme... Te vi voluptuosamente entregada, rendida y húmeda dispuesta a varar en el puerto de las mareas de julio para recibirme en plenitud. Estabas justo donde se deja de saber donde te encuentras, ni donde comienzas tú o termino yo, justo donde el amor y los sentidos entran en una dimensión donde desaparecen los deseos y la memoria para unirse en un inmenso rayo
de luz que te conduce más allá de las fronteras del placer.

jueves, 23 de noviembre de 2017

PACO GÓMEZ Y ROSSLYN PARTRÉ

Os dejo un maridaje con la fotografía de Paco Gómez Peña junto a la actriz Rosslyn Partré y mis SUEÑOS EN 39 COLORES.
Hoy con párrafos del sueño en color CEREZA




Tenías los labios trémulos y azulados por la emoción, la boca redonda y absorbente y los míos decididos a poseerte desde la dul­zura confundida con el deseo. Fue un beso largo, profundo, domi­nador, dialogante y entregado. Me reconocí a mi mismo que nunca antes había besado así, con esa eternidad, con esa pérdida de la noción del tiempo. El agua de las dos bocas se desbordó remontán­dose hasta el último rincón de nuestros labios para vaciarse en el otro como un dulce e irrenunciable veneno. Desde la profundidad del beso, noté en mi espalda un estremecimiento, desconocido has­ta este momento, y que me recorrió los sentidos haciéndome cerrar los ojos para recrearme en el abandono mutuo de nuestros cuerpos.
Sé que los dos nos sentimos felizmente vacíos, como si el cuerpo de cada uno se hubiese transmutado al del otro. Sé que los dos tuvimos la sensación de que ese beso iba a marcar una fecha, para siempre inolvidable, en nuestras vidas. La seguridad de que después de ese beso comenzaría una nueva existencia para los dos, de que nunca nos íbamos a lograr despegar del recuerdo de estos labios posesivos y acariciantes que, por ambas partes, tenían un marcado sabor a vainilla, limones dulces y canela en una extraña mezcolanza llenas de voluptuosidades, asechanzas y entrega sin posibilidad de retorno.
Cuando abrimos los ojos los dos sabíamos que, mientras nos besábamos, habíamos perdido la posesión de nuestros cuerpos y el dominio de las voluntades que se habían resignado, ante lo inevita­ble, como el náufrago que baja sin resistencia entre las olas con la sensación de no llegar nunca al fondo...

martes, 21 de noviembre de 2017

EL CENIT INVERTIDO DE CARMEN PALANCO

Carmen Palanco, poeta de versos amasados desde su alma, está en vísperas de la presentación de su primer poemario EL CENIT INVERTIDO, viernes 24, os dejo un poema como botón de muestra

40º25´53´´N  116º34´36´´E

Antes de que rompa el rayo en su tormenta
y la desgarrada hoja vuele sobre el árbol que la hizo,
harás noche en mis orillas
para martirio de esta hambruna cenicienta.

Tu río lamerá mi piedra, roma por su dulzura
y el mundo parará la guerra a los pies de los jardines



domingo, 19 de noviembre de 2017

MI SUEÑO EN COLOR MARIPOSA



De mi sueño en color MARIPOSA...
Detuvimos el reloj de nuestras vidas para poner en marcha una nueva en común, esa que habíamos creado fuera del torbellino de los mundos de cada día. Esta era la NUESTRA, donde podíamos correr desnudos sin temores a miradas curiosas, donde podíamos acariciarnos sin medida, poseernos sin silencios para juntos, a la vez y cogidos de nuestras manos enlazadas, embarrancar en el mismo puerto que atravesábamos descubriendo que el amor placentero se convierte en torbellino de pasiones cuando los cuerpos enamorados sienten la cercanía del otro.

En ese alto en el camino de nuestras otras vidas de cada día, vivíamos la nuestra propia amándonos de mil formas diferentes, nos gustaba sentir la saliva del otro desbordarse en la única boca que creábamos para los dos. La marea de nuestra pasión nos inundaba hasta llenar de besos el dulce mapa del cuerpo del otro, de empaparnos de los sexos confundidos en uno solo, de decirnos mil palabras de amor mientras el oleaje de la pasión compartida nos llevaba una y otra vez hasta la orilla con la misma energía de cuando comenzamos a sonreírnos  la primera vez. Primera vez… Tantas primeras veces fueron ese día… Tantas, que recordarlas me hace volver a subir en la embarcación donde navegar por los sentidos y por los corazones, ya para siempre inolvidables, de ese día mágico donde nos entregamos mutuamente…

Era en ese momento cuando, agotados de amarnos, nos deteníamos sin dejar de abrazarnos, nos sonreíamos, nos mirábamos dulcemente embriagados de amor y me perdía en esa mirada única, inconfundible, turbia desde la infinita limpieza de tu adolescencia renovada para decirte…

Sueño… Cuéntame un cuento…

¿Como lo quieres? Me preguntabas desde la turbación enamorada de tu cuerpo entregado a este nuevo amor de otoño con olores de primavera.

Desde mi nuevo mundo, donde los colores hablaban y los sonidos sonreían, apenas pude decirte muy cerca mis labios de los tuyos…

“Cuéntame un cuento que nunca, jamás hayas contado a ninguna otra boca.”


MARÍA LUISA Y SU PENÉLOPE

La poesía de María Luisa Domínguez Borrallo es dulce y pasional, cercana y atrapante. Os dejo un puñado de versos de su poemario Penélope en Su Odisea y que tuve el honor de prologar.


EL BESO DE ULISES

He buscado a Penélope
en otras caras, en otras mujeres,
y Penélope soy yo intentando
encontrarme, alcanzarme
y quedarme en este lugar.
Soy la eterna espera de un suspiro,
de una guerra
entre la razón y el sueño,
de la vida que se va.
No soy el vacío que se llena
por momentos en una bolsa rota.
Ni el nudo del marinero,
ni la criba de donde la arena huye.
Sí la rareza de una puerta
que no te deja pasar si antes
no has grabado con rojo en ella.
La tarde va cayendo lentamente,
y descubro
en el espejo del tiempo que soy ella,
que Penélope no ha madurado,
que sigue esperando que Ulises
la bese porque nunca la han besado,
y Ulises no existe.

© María Luisa Domínguez Borrallo

miércoles, 15 de noviembre de 2017

MI CUADERNO DE BITÁCORA: LISBOA

Os dejo una nueva entrega de MI CUADERNO DE BITÁCORA, un paseo acompañado de la saudade que emana Portugal



                    Pocas ciudades tienen el secreto encanto que rebosa Lisboa, íntima, acogedora, cercana, colorista, se me agotan los adjetivos para calificar al laberinto de calles, plazas y monumentos volcados a la contemplación del Tajo.

                   Se hace difícil comenzar un recorrido, al final todos acaban desembocando en la inmensa Plaza del Comercio, has podido bajar desde la Plaza Marqués de Pombal, pasear por la zona de Rossío contagiándote de la alegría callejera de los lisboetas.

                    Imprescindible, el Barrio Alto al atardecer,  puedes subir por el elevador de Santa Justa, simplemente paseando o en el tranvía desde la zona de la Plaza del Comercio hasta desembocar en la Plaza de Luis Camoes y allí, necesariamente, un alto en el camino para saborear un café en A Brasileira, una estampa de los años 20 llena de colores sepias entre sus mesas de mármol.  Calles estrechas, llenas de locales acogedores para una cena con la compañía de los fados, música a la vez triste y cercanamente nostálgica y un sabor arquitectónico rebosante de cercanías. Cuantos sentimientos en las voces rotas de los fadistas

                       Si paseas por la zona de Belen te perderás entre la grandiosidad del Monasterio de los Jerónimos de inconfundible estilo Manuelino, la Torre de Belem o el monumento a los Descubridores con las vistas, tras el puente 25 de Abril, de la silueta del Sagrado Corazón abarcando la inmensidad del Tajo. Y que nadie deje de visitar las tiendas típicas de Lisboa para probar los pasteles de Belen, deliciosos bollitos rellenos de nata, insignia de la repostería lisboeta

                       En el Barrio de la Alfama, que sobrevivió al terremoto de 1.755 te puedes perder por sus calles estrechas hasta llegar hasta el Castillo de San Jorge, las vistas son incomparables y una cerveza en cualquier terraza tiene un sabor distinto.

                       Impresionante El Oceanario, legado de la Expo Universal e imprescindible visitar Sintra, Estoril, Cascais y alargarse hasta el Monasterio de Batalha construido en recuerdo de la batalla de Aljubarrota. Una impresionante visión a la vuelta de un inesperado camino.

                       Portugal, como dice el slogam… tan lejos y tan cerca…   Pero Lisboa es algo más, es un sentimiento urbano que te atrapa entre sus encantos para no abandonarte jamás.  Quién visita Lisboa nunca dejará de recordarla, de sentirla, de vivirla y, en definitiva, de amarla…

lunes, 6 de noviembre de 2017

110.000 VISITAS EN ROSA Y AMARILLO

Hoy hemos llegado toda la gran familia DEL ROSA AL AMARILLO a recibir la visita 110.000. Ha llegado desde Argentina, país donde contamos con tantos y tan buenos amigos poetas en el Grupo Carrillón.

Justo en poco más de 9 años tenemos amigos por los 5 continentes y en los paises más exóticos. Como imaginar cuando comenzamos a caminar como altavoz de un entrañable programa radiofónico, enmitido por una no menos entrañable radio universitaria UNIRADIO, que llegaría a escribir esta nota.

Que puedo deciros más allá de MIL GRACIAS por vuestro seguimiento, apoyo, consejos, aportaciones y, sobre todo, por estar siempre paseando por nuestras esquinas en rosa y amarillo.

Vamos ya a por las 120.000 visitas. Un abrazo compartido.

domingo, 5 de noviembre de 2017

EPITAFIOS INCOMPLETOS

Comparto con inmenso placer esta noticia de mi querida María Luisa Domínguez Borrallo, poeta donde las haya y aprovecho para dar la bienvenida a ese nuevo poemario.

Cuando el cadaver regresa a la vida rompe con todos los epitafios. Cuando logras sobrevivir mirando a la muerte a los ojos...
*EPITAFIOS INCOMPLETOS* mi próximo libro ya está de camino.
Fotografía de Manuel González Flores.



LOS FANTASMAS

Somos nosotros quienes les damos entidad,
quienes resucitamos a los muertos.
Los fantasmas no existen, nosotros los creamos,
les proporcionamos las cadenas, los gemidos
y los mensajes secretos.
No quieren nada nuestro ni saben de nuestra existencia,
es nuestro ego superlativo quien nos engaña
y les invita a habitar en nuestra casa.
Abre las ventanas, invítales a salir amablemente,
deja que vuelvan a sus tumbas y a sus descansos eternos.
Los fantasmas no son buena compañía: terminan siendo predecibles.
Luego está el tacto, el gusto, la vista,
el olfato que no proporcionan.
Todo queda en ruido, en leño roto en N-A-D-A. 


© María Luisa Domínguez Borrallo.

jueves, 2 de noviembre de 2017

CARMEN PALANCO Y SU "CENIT INVERTIDO"

Mi querida amiga la poeta CARMEN PALANCO está en capilla de la  presentación en sociedad de su poemario "EL CENIT INVERTIDO",  será un lujo acompañarla en la botadura de un navío lleno de ternuras del alma, las suyas...

Os dejo uno de sus poemas...

No quiero esperar a que no estés
para decir que te quiero
No quiero esperar a que no estés
para entender que no debí haberlo callado.
Sé que te irás antes de que canten los gallos.
No seré aquello que se arrepienta de lo que dicte.
Sentirte no será cosa del ayer,
decirte es un presente moribundo
que necesita ser liberado
para dar sentido al mundo
que mañana estará mojado.

jueves, 26 de octubre de 2017

LAS COLÁS DE ALOSNO



Cuando viajábamos camino de Alosno para, entendí, visitar sus célebres Cruces de Mayo y MANUEL GARRIDO PALACIOS, que ejercía de ilustrado Cicerone, me sacó de mi desconocimiento, explicando las auténticas raíces de esta milenaria tradición quedé primero sorprendido, luego expectante y cuando comenzamos el recorrido por las “colás”, paseando por calles alosneras de casas blancas encaladas… “Ay… calle Real del Alosno con sus esquinas de acero…”   fui memorizando las explicaciones de Manolo…

Milenios atrás en esta población, y una vez al año, se celebraba en el templo una extraña ceremonia, las mujeres sin hijos, inclusive casadas, ese día acudían al templo y daban lugar a una irreal puesta en escena que consistía en que las  que deseaban su embarazo se sentaban a la izquierda, a la derecha las que aspiraban a que quedasen sitios vacíos en la izquierda y, al fondo, las mujeres casadas con hijos y aún detrás de ellas las casadas más ancianas como notarias de los acontecimientos…

Ese día llegaban extranjeros o forasteros y podían elegir a la mujer que deseasen del lateral izquierdo para un contacto carnal sin que ella pudiese negarse a dicha petición, al término de la unión se le entregaba una cantidad de dinero a la más vieja de las viejas para ayuda del templo…   Solo podía efectuarse el contacto una vez  y en ningún caso volver a iniciar el cortejo con la misma mujer…

Confesé mi curiosidad por tan extraños maridajes, necesarios según Manolo para evitar la consanguinidad y elevar las escasas cifras de natalidad… pero mayor fue mi sorpresa cuando explicó que actualmente y en las cruces o “colás” el ritual era exactamente el mismo,  solo que trasladado al baile de las seguidillas alosneras, suerte de sevillanas bailable con los mismos pasos pero en 3 cuerpos, eliminando la cuarta.

Comenzamos nuestro caminar por el pueblo cerca de la una de la madrugada, hasta las doce no se inicia la fiesta, las calles se iban llenando de reuniones de hombres, aunque la modernidad va haciendo que se sumen mujeres en algunas de ellas, van los guitarristas y entre todos llevan la cesta donde almacenan las bebidas para ayudar a pasar la noche con animación,  se detienen en las esquinas, entonan los cantes de este lugar inigualable por su fandango y continúan hasta llegar a las “colás”,  forman corros en las puertas, entran los guitarristas, si en la Cruz no los hay, los hombres se asoman a las imaginativas decoraciones que cada barrio monta para rivalizar con las otras 11 cruces que abren sus puertas en la noche, eligen a la muchacha que más le agrade, todas preciosas vestidas con sus trajes de flamenca, pero siempre de la fila de la izquierda,  mientras las casadas y viejas de la zona de frente cantan unas añejas letras, casi perdidas en mi memoria acompañadas de castañuelas, panderetas y palmas.      Baila el hombre con la moza elegida y al final le entrega una “perrilla pa la luz” que ella a su vez, da a la más vieja entre las viejas para ayudar al mantenimiento de la “colá”…
A la tercera o cuarta “colá” que visitamos me tocaron el amor propio, sobre todo Manolo Garrido,  y en la de la calle Feria saqué a bailar a una chica, previamente elegida en una rápida visual,  me marqué mis tres seguidillas alosneras y, que extraño me resultó, al terminar entregarle   mi “perrilla pa la luz”… era la primera vez que pagaba por bailar flamenco…  Una bonita experiencia.

Cuando regresábamos, casi a las cuatro de la madrugada, yo que comencé desanimado,  a esas alturas hubiese seguido hasta la amanecida…      Nos detuvimos en un grupo donde cantaba fandangos ARCANGEL, el onubense que dicen sucesor de Camarón de la Isla  y, sinceramente, es difícil encontrar un marco y una despedida más acorde con la experiencia que acababa de vivir y que magnifica  lo que de auténtico y tradicional se conserva en el patrimonio antropológico de los pueblos de España

viernes, 20 de octubre de 2017

HOJAS SUELTAS. EL MUELLE DEL TINTO







                                    III     OCASO EN EL MUELLE DEL TINTO


                           El muelle del Tinto… cuantas fantasías, cuantas ensoñaciones…   se me antojaba una aventura seguir el camino de la calle Marina hasta desembocar frente al río porque los nombres de los buques atracados a su costado, y  la fascinación por lo extraño, siempre vencieron mis perezas de tan largo desplazamiento…

                           Cuando me detenía junto a su impresionante estructura metálica, sentía acrecentada mi pequeñez. La noticia dada en el colegio de que había sido proyectada nada menos que por el famoso Eifell, el mismo de la mítica torre, me hacía sentir la importancia de mi pequeña ciudad.

                           Allí, mientras la tarde tomaba el aire solemne del adiós y mientras las primeras sombras se alargaban más allá de sí mismas, yo solía permanecer callado, envuelto en el silencio alado de las gaviotas.      Mis ojos  adolescentes, acariciaban suaves los restos ajados de las viejas embarcaciones que rodeaban al muelle y mi alma se enredaba con los recuerdos de tantas vivencias saladas, vivencias de mar, de cielo, de lunas llenas,  de fuegos de San Telmo…

                          Mi corta vida, pasados y futuros anhelos, vienen a varar en silencio junto a esas viejas espinas vertebradas de la mar y mis ojos, en su abrir y cerrar, acarician sus propias imágenes, imágenes que brotan sin recuerdos ni apetencias, sin pasado ni futuro.   Condenadas al nacer a una vida tan fugaz y, posiblemente,  tan oscura,  como la profunda noche en que reposan los mudos testigos de tantas singladuras mar adentro…



 

jueves, 12 de octubre de 2017

PENSAMIENTOS

Me encuentro estas lineas escritas hace más de 30 años y me planteo si acababan  de esta manera o las dejé inconclusas hasta un momento mejor. Pienso si deberé continuarlas:



Original de 16 Abril 1985 con foto de Jorge Lazaro



                Mis recuerdos son intermitentes y a ratos olvidadizos, porque precisamente así entiendo yo la vida, yo creo que esa intermitencia es la que nos permite sostener la continuidad en los días de trabajo.     Muchos de esos recuerdos se han desdibujado al evocarlos, se han convertido en polvo al tocarlos, se han quebrado como un cristal irremediablemente herido….

                Las memorias del biógrafo no son los recuerdos del poeta.     Aquél vivió tal vez menos, pero fotografió mucho más y nos recrea con la pulcritud de los detalles. Este, entrega una galería de sueños sacudidos por el fuego de la pasión y por las sombras de su época.

                A veces, pienso que tal vez no he vivido en mi mismo, que tal vez viví en las vidas de los  demás.   De cuanto deje escrito en docenas de apuntes, como en las arboledas del Otoño, como en el septiembre de las vides o como en los sonidos del viento, de la misma manera se desprenderán siempre mis vivencias, como lo hacen las hojas amarillas que van a morir a las acequias o las uvas que revivirán en el vino sagrado.

                Por eso pienso que mi vida es una vida hecha de todas las vidas que he vivido y que, tras pasar, por muchas estaciones, nunca se detuvo ante las que le ofrecían mundos ignotos, envueltos en cantos de sirenas.    

sábado, 7 de octubre de 2017

JOAQUÍN JOSÉ FERNÁNDEZ.

Abrir una esquina en rosa y amarillo de mi blog es placer si quién lo visita es, mi más que amigo, Joaquín José Fernández. Me ha encantado la breve reflexión y la fotografía que la acompaña. Con su permiso os la ofrezco.


MARDESIERTO

Fabulosas arquitecturas de los ojos de la ilusión sobre el espejo candente del desierto transfigurado en mar. Espejismo de la alteridad, última frontera del ser, insondable abismo del hombre... secreto guardado por unos labios de arena.

[Joaquín José Fernández Domínguez]

jueves, 28 de septiembre de 2017

HOJAS SUELTAS

Os dejo uno de los capítulos de mis HOJAS SUELTAS, recuerdos intimistas de mi infancia que me ayudan a recorrer nuevamente los sueños de un niño imaginativo y soñador.




                                                VERANO EN LA VEGA

                         Cuando en los anchos días del estío, llegaba la hora de la siesta, un extraño silencio cubría la penumbra del portal donde hacíamos la vida, en la calle del “medio almú”.   Era ese extraño vacío sonoro que nunca acaba de concretarse, roto en enormes trozos por los grandes ruidos de la Vega que, a su vez, se multiplicaban en pequeñas piezas, por los sones de platos en la cocina, de la jarra en la tinaja o de las puertas de la alacena.

                         Yo me sentaba junto a la rinconera, en la silla baja de aneas, leyendo
 -como siempre-   al compás de mi pródiga fantasía de niño imaginativo y con el silencioso temor de la siesta de mi padre.

                         En aquella penumbra, me entretenía el juego sin  palabras de los rayos de sol que, filtrándose,  entre los deterioros de los tableros de madera que sombreaban la casa, componían curiosas figuras contra la pared.

                         La abuela María, en el umbral infantil de la vejez, no cesaba de pasear con torpeza y decisión mal vencida por los años, pero siempre con el oído presto, para escuchar la voz monótona y cantarina del vendedor ambulante de helados.




lunes, 25 de septiembre de 2017

ANA DEACRACIA

La poesia de Ana siempre se te ofrece desde la más dulce de las sensualidades imaginables, regalando amor físico desde su sueños más cercanos. Hoy nos regala este POEMA DE LUNAS DE SEXO



  La luz no siempre ofrece la verdad, oculta a noches la presencia y la asombrosa madreselva de los vínculos.
  Ella paseaba visible/invisible por la calle. A veces se sentaba en la plaza bajo su arco de fuego, ante un jardín de Álope venido del lugar que guarda lo no dicho.
  Isis se esparció con armoniosa belleza cuando dibujó su sonrisa, y le complicó los rizos en tirabuzones mágicos con que volar el ánimo del cortejo, la avaricia de un beso.
  No existe Tánatos en el cuerpo cuando la miro, o existe plenamente si me niega la cercanía y yo decaigo.
   Deseo verla sin los tules celestes que ocultan sus ojos, y que se entregue a mí como Perséfone ama la primavera.
  Soy el soñador.

viernes, 22 de septiembre de 2017

MI CUADERNO DE BITÁCORA. LA HABANA



      
      La Habana, olores y aromas a  tabaco y ron, a sensuales abrazos del Atlántico y del Caribe, a brisas coloreadas de boleros inolvidables…  La  Habana,  una ciudad donde cada calle, cada rincón, cada plaza, cada bulevar tiene su propia historia.    Una ciudad con  sabor diferente, con una luz distinta, se diría que en La Habana no hay ruidos, solo sonidos…    Sonidos a  música en cada barecito, en cada casa de comidas, los paladares, salsas y boleros a cualquier hora del día, sonidos a viejas radios por las ventanas abiertas de los pisos ruinosos y a voces de niños jugando, que ya son sonidos olvidados en otras ciudades…

     Calle del Obispo, desde el Floridita, el templo del daiquiri,  hasta la Plaza de Armas y su mercado de libros usados, pasando por Ambos Mundos, una cerveza Bucanero y su piano siempre acariciando boleros…   La Plaza Vieja, con su casa de Cádiz, pura Andalucía colonial trasladada a través del Océano, la bajada por el Prado hasta el Malecón lleno de palacetes rezumando historia entre el desgarro de sus fachadas y el caminar voluptuoso de las habaneras en flor, la alegría estrecha de la calle Mercaderes o Compostela o San Ignacio…   La Casa de la Obrapía, impresionante por su belleza y sus patios interiores totalmente remozados. La Plaza de la Catedral,  adornada con las cubanas ataviadas para el turista, enormes puros y suave contoneo de sus caderas…   y por el palacete del Patio, sones, comidas y combinados en un ambiente de hace siglos y, abrazándola, a la vuelta de la esquina,  la Bodeguita del Medio, icono del buen mojito…  

     Pasear en coche de caballos desde el Parque Central hasta el Vedado, pasando por la Habana Centro y el Barrio Chino, entrar con el por el Cementerio Colón, una obra de arte esculpida en mármoles,  llena de leyendas como la de Amelia y su tumba rodeada de creyentes, de rituales y de flores frescas, seguir y tomar un helado en el centro Copelia, con sabores a fresa y chocolate,  y un mojito en el jardín del Hotel Nacional, volcado sobre el Malecón, mientras te cantan boleros a la hora del almuerzo…

      Cruzar las avenidas de Miramar y regresar al bullicio del Parque Central y el Capitolio, copia del de Washington, rodeado por el antiguo Centro Gallego, hoy Teatro Nacional García Lorca.    A su frente los soportales, tras el Centro Asturiano, fachadas derruidas pero llenas de grandiosidad, la comida en Los Nardos y el café en la terraza del Hotel Inglaterra, los automóviles de hace medio siglo con sus imponentes carrocerías y sus colores impecables y gritones como la propia ciudad, los coco-taxis, las bicicletas para pasajeros, los coches de caballos...

      Pasear por La Cabaña, junto al Morro, en la otra orilla de la ciudad, llenarte de su atardecer de mil colores que se esconden tras las lejanas avenidas de Miramar y esperar el cañonazo de las 9 tomando un mojito mientras escuchas, por enésima vez, a grupos que animan todas las terrazas de la fortaleza donde vivió el Ché…    Más adelante,  y en la misma orilla,  la Santería,  Guanabacoa, Regla y su Virgen Negra, la yemayá de los viejos esclavos africanos que escapaban desde la ciudad,  cuanto fervor en los rezos y las ofrendas y en sus puertas, las viejas descendientes de esos mismos fugitivos, vestidas de blanco y amarillo, te predicen tu futuro o clavan las agujas de vudú… 

     El regreso, acariciado por olores a muelle y a sal,  en las barcazas que se abren camino por la bahía de La Habana entre estertores de sus entrañas cansadas de navegar…

     Caminar por sus pueblos detenidos desde hace un siglo… Caibarién,  Remedios, su plaza con dos iglesias y su leyenda de una Virgen aparecida en el mar y rescatada por pescadores que en noches de luna se cambia de una a otra iglesia, sus casas restauradas y refulgentes en añil, rosa, amarillo, anaranjado… una gama de colores que da a Cuba esa sensualidad única de borrachera visual…

  Y lo mejor de Cuba…. Sin duda los cubanos.   Soy entrometido, me gusta caminar por las ciudades, sus calles y sus rincones sin otros consejos que no sean los de mi guía de viajes y mi instinto, alimentado por la curiosidad, llamo a cada puerta que me parece interesante y así conocí a Ernesto Canteli, director de teatro, escritor, poeta, historiador del que me asombro cuando veo quién es en Wilkipedia…   Gracias Ernesto… amigo,  acompañante, guía, cicerone que me llevó hasta los últimos rincones de La Habana de la mano de su inmensa cultura, que me recitó versos suyos en la puerta de la Bodeguita del Medio y que me llenó hasta rebosar de su inmensa sensibilidad.  Suerte en la obra que diriges y estrenas, precisamente hoy 26 de Marzo, en el Teatro Nacional de Arte Cubano de La Habana dentro de la Bienal Artística…

        Gracias María Victoria a quién encontré tras la puerta de un despacho en un palacete colonial y a Manolo Fernández, Directora General y Director de Mercadotecnia respectivamente de la Galería Génesis, organizadora de la parte pictórica de la Bienal de La Habana que, justo hoy, se inaugura.  Gracias por vuestro amable café cubano en tu antedespacho, gracias por hacernos volver para ver pinturas y esculturas y gracias Manolo, a ti y a tu esposa Odalys,  por abrirnos por dos noches las puertas de tu casa y disfrutar con las tertulias hasta la madrugada.   Y gracias especiales para la familia de Alfredín, su esposa Araceli, su deliciosa hija pequeña y su hijo Raul  en Remedios, su generosidad, acompañándonos y enseñándonos el pueblo,  y su cercanía abriéndonos las puertas de su casa para ofrecernos lo mejor que tenían son ya inolvidables para mis recuerdos…    Y para Yolanda, nieta de santanderina,  Directora de la Casa de la Cultura de Remedios y para Rudy un cochero encantador que nos enseñó el Barrio Chino, la Habana Centro, el Vedado… mientras piropeaba toda mini falda que se moviese y para Adolfo, sabio taxista, que escuchaba en su coche música de los H.H. (por Díos…) mientras atravesábamos los 54 kilómetros de pedraplén que unen Cayo Santa María con Caibarién…

        Yo, parafraseando a Carlos Cano,  quisiera y me atrevo a decir que “Andalucía es La Habana con más salero y La Habana, Andalucía con más negritos…”      Hasta siempre amigos,  que la brisa del Atlántico os lleve mi recuerdo y mis nostalgias… 

       Un fuerte abrazo de vuestro amigo DIEGO


       

lunes, 18 de septiembre de 2017

MI CUADERNO DE BITÁCORA. CHINA




             Cipango, Catay… nombres evocadores de mi adolescencia, Cipango y Catay, las tierras donde soñaba llegar Cristóbal Colón atravesando los mares desde nuestra Huelva… Cuando explicaba esos sueños, desde el abrazo del Tinto y el Odiel junto al convento Rabideño, mostraba, desde su fantasía,  la primera visión de esas tierras en el amanecer que los recibiría al arribar a ellas. Casas con tejados de oro, elefantes engalanados con los próceres locales para recibirlos, riquezas sin cuento y miles de infieles para llevar hasta el bautizo y su conversión a la religión católica.



             Todos esos recuerdos se me agolpaban cuando estaba a punto de aterrizar en el aeropuerto de Pekín, después de más de 24 horas de viaje, incluida una escala en Estambul.   Después de tantos viajes, este superaba en lejanía y expectativas a otros muchos. Era conocer una nueva cultura, una forma de vida diferente y dos ciudades llenas de promesas: PEKÍN Y SHANGHAI…



             Mi primera visión de la capital china no pudo ser más alejada de los sueños del almirante, los suburbios cercanos al aeropuerto, camino de la ciudad,  con bastante suciedad y proliferación de obras ante la proximidad de los JJ.OO., aclaro que mi visita fue exactamente hace dos años, aunque como contraste a esta pobreza, mi primera cena fue en el Restaurante Maxim, sucursal del celebérrimo de igual nombre en París, realmente variada y magnífica como antesala de la visita, en la mañana siguiente,  a la PLAZA DE TIANANMEN, la mayor plaza del mundo, con una extensión de 40 Ha. Paseando por  su inmensidad recuerdo los dramáticos sucesos que, de alguna manera, iniciaron el camino de unos tímidos cambios en el país.  Inmensas colas ante el Mausoleo de Mao, nuestro grupo despertaba una inusitada curiosidad entre los campesinos del interior que, según nos dijo el guía, al menos una vez en su vida el gobierno les subvenciona su visita a este lugar.   Al fondo la entrada a la inmensa CIUDAD PROHIBIDA,  residencia de dos dinastías la Ming y la Quing, con 9.999 habitaciones lo que constituye el mayor palacio del mundo.      Después del almuerzo, la visita al Palacio de Verano, con una impresionante puesta de sol en su lago enmarcaron mi primer día en China.


               Deseaba intensamente visitar LAS TUMBAS DE MING y  LA GRAN MURALLA, debo confesar mi desilusión con las primeras y mi pequeñez asombrada ante la inmensidad de la GRAN MURALLA, caminé alejado del grupo, degusté  semejante grandeza, abrumado por sus dimensiones,  6.000 kilómetros, e interiorizando que los extremos de aquel lugar, donde me encontraba paseando con un frío intensísimo, pese a la esplendidez de un sol tibiamente cercano, se situaban en sitios tan lejanos como las montañas de Corea y el desierto de Gobi.   Y antes de dejar PEKÍN como olvidar EL MERCADO DE LA SEDA, paraíso para los compradores, un inmenso edificio de varias plantas, 7 u 8 no recuerdo, donde tienes absolutamente de todo, eso si… bajo el implacable reinado del regateo más farragoso.



               Mi primera visita en SHANGHAI fue, dada la hora de la llegada, a un restaurante para una cena espléndida aunque lo curioso, para mí,  fue que la degustamos en la planta 41 de un rascacielos que superaba los 60 pisos y el que cenábamos era rotatorio, espectacular, y aún me cuesta trabajo asimilar como una sola planta, del casi centro de edifico, da vueltas mientras el resto permanece estático.

             La mañana siguiente nos deparó la visita al TEMPLO DE BUDA DE JADE, el más famoso de SHANGHAI, se percibía en las oraciones de los monjes una devoción y una sensación etérea absolutamente llena de espiritualidad.  Es costumbre dejar cintas rojas con tus peticiones en unos cuidados bonsáis que se sitúan en el patio central, mientras en unos enormes botafumeiros se queman esencias.   En este punto me recuerdo transportado por el misticismo del momento, hasta que me devolvió a la realidad uno de los monjes sacando de su túnica naranja un teléfono móvil y apartarse a charlar tras unas columnas…    Cosas de la globalización.



            SHANGHAI tiene un precioso malecón, nada que ver con el de La Habana, está rodeado en sus dos orillas,  de enormes rascacielos y una espectacular torre de TV, caminar  por él fue sencillamente inolvidable y, desembocando en el paseo, amplias calles peatonales, paraíso del comercio, esto es China amigos…     Realmente recorrer sus avenidas se puede confundir perfectamente con hacerlo por cualquier ciudad de los USA.


             Anécdota, tras la cena de despedida del viaje en el mismo Hotel donde nos alojábamos, un hotel absolutamente IMPRESIONANTE al igual que el de Pekín, tomamos la penúltima copa en uno de los bares del edificio, solo que estaba en la planta 66 y que las paredes eran íntegramente de cristal, con una vista nocturna de la ciudad que me sirvió de broche a un viaje de regreso, interminable,  con escalas en Pekín y Estambul.


            Una página más de mis experiencias viajeras pero en este caso, absolutamente agotado de tantas horas de aviones y aeropuertos.  Como nota positiva de las escalas, el despegue de Estambul al amanecer, con una maravillosa vista de una ciudad tan hermosa y a la que, en breve, dedicaré uno de los capítulos de mi CUADERO DE BITÁCORA.