jueves, 4 de diciembre de 2014

LAURA FROST


Un nuevo regalo de mi admirada LAURA FROST en forma de un delicioso microrrelato. 
Gracias Laura.




MI CAJA DE MÚSICA
Una caja de música no tiene forma, es esencia. Puede ser un rostro, un aroma, un poema.  
Una caja de música huele a pino y a lago. Es un beso en una lata. Un reflejo, una aurora somnolienta.  
Una caja de música sabe a manzana y a sol. Es un trazo de tiza y una verdad escondida.  
Una caja de música puede llorar de alegría y quedarse sin palabras. Es un perro con su palo.  
Una caja de música no suena, acaricia. Es una broma, un té, una mariposa negra. También un hada que no baila.  
Una caja de música es un latido y por eso, así sin más, se lleva en vena.

2 comentarios:

Cristina dijo...

Preciosas letras que con sus notas recrean un hermoso sonido.
Gracias por compartir, besos.

Del Rosa Al Amarillo dijo...

Gracias por tu visita Cristina. Hasta Uruguay mi cercano saludo para tí.
Besos