jueves, 7 de mayo de 2015

MAFFI MIGLIARO

Hacía tiempo que no se asomaban plumas iberoamericanas por el blog, sobre todo mi buena amiga la poetisa mexicana Sandra Figueroa que fue quién me introdujo en sus blogs dedicados a escritores y poetas iberoamericanos.   Hoy toma el relevo el verso de una buena amiga de Santiago de Chile: MAFFI MIGLIARO hasta quién llegué de la mano de otra buena amiga la escritora canaria Felicidad Bautista.

Mafalda (Maffi) Migliaro, chilena, narradora y orfebre.
Desde 2007 hace público algunos de sus escritos primeramente en su Blog de literatura y luego,  participando en tres Antologías, una de ellas publicada en Italia.  Ha publicado un libro como autora única, “El jardín de los escritos”  libro que muy pronto saldrá su segunda edición.
Que hermoso que, quienes amamos la poesía, podamos conocernos sin importar las distancias si tenemos un lugar de encuentro como los que ofrecemos en nuestros blogs.

Hoy os dejo su relato MAR PROFUNDO Y AZUL como preludio de unas colaboraciones que espero y deseo sean cada vez más cercanas. Gracias MAFFI





Mar profundo y azul
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Era casi un ritual.  Sin ponerse de acuerdo, en una noche estrellada  cualquiera,  se encontraban,  sonreían cómplices,  emergían y contemplaban en la distancia, hacia la casa grande.  Refrescaban la memoria de aquellos días en que tratándose de competencias entre niños y niñitas, la contienda se podía decir que  era desigual.

Las niñas ponían  en ridículo a los chicos y ellos, vencidos, las embetunaban con barro desde las trenzas a la punta de las alpargatas  y  para evitar  las explicaciones, ellas, corrían  al mar, se lanzaban al agua y salían limpias, limpitas,  en un jolgorio de risas.

El día del temblor fuerte, uno de  tantos,  años atrás,   los pescadores de la caleta  vecina  pasaron avisando  que no  permitieran a los niños acercarse  al mar;  se había formado una gran depresión a una cierta distancia de la orilla, las olas golpeaban con fuerza  y la  resaca arrastraba en forma peligrosa.

Les avisaron a los niños  del  peligro que acechaba  frente a la casa de grandes techos.   Ellos, serios, prometieron solemnes, no acercarse a la playa.   Bueno…en realidad, prometieron  no acercarse  por unos minutos solamente, pero eso no se lo dijeron a nadie.

En la tarde,  después de leer, jugar en los árboles, ayudar a sacar los caracoles de los jardines,  el lote de chiquillos salió a  caminar  por allí y haciéndose  los lesos, se   fueron acercando   al lugar donde pensaban  estaba el gran hoyo en el mar.

Uno,  intrigado, dijo  “y si vamos a investigar?”

El otro agregó  “alguien tendría que quedarse  vigilando para que no nos reten”

“¿nos metemos al agua vestidos o no?”  Preguntó una de las niñitas,  entre risueña y coqueta.

Y  entraron al mar, cautelosos,  para dar una mirada.   El agua helada del  Pacífico,  esta vez estaba muy tibia e invitaba a nadar y acercarse a la depresión recién creada.  El tiempo no se sentía  pasar, era  tan agradable nadar en agua tibia!   Era como estar en vientre de la mamá, tibio, trasparente, protegido y silencioso.  Y  hacían piruetas!    Demostrándose unos a otros cuan bien nadaban!

¿Cuántos  años han pasado desde esas aventuras en las aguas del mar extrañamente tibias?

Los tiempos son   imprecisos.

Entonces, como en un ritual, cada cierto tiempo, se encuentran  y emergiendo desde las profundidades de la gran depresión, tibia, azul profunda, en medio a las sombras de la noche estrellada,  se asoman   y  quedan  a  ras del mar,  mirando hacia la casa grande de la infancia.

Los pescadores de la caleta vecina, esperan con ansia visualizar  las dos sombras en las cercanías de la orilla del mar, saben que después de las apariciones vendrá un tiempo de cosecha y abundancia para sus redes.


4 comentarios:

Del Rosa Al Amarillo dijo...

Gracias Maffi. Besos.

Migli2007 dijo...

Agradecida por la invitación y feliz de estar presente, con una narración un tanto misteriosa.
Un abrazo fuerte, gracias por tu amistad
Maffi

Felicidad Batista dijo...

Diego, tu blog se prestigia siempre con tantos y buenos escritores que generosamente compartes.
Esta entrada que viene desde Chile y de una querida amiga, brilla con la luz del Pacífico. Un cálido relato que nos sumerge en el mar literario de Maffi Migliaro. Un "profundo" azul que se mece en el vaivén de las palabras que hace navegar esta escritora chilena. Un bello relato desde la mirada imaginativa y sensible de Maffi Migliaro. Un lujo ¡¡¡Felicidades!!!

Gracias Diego por tu mención.

Del Rosa Al Amarillo dijo...

Un beso querida Felicidad, difícil definir mejor este mar azul que como lo has hecho con tu pluma privilegiada.

Nada de gracias por menciones, las puertss están esperándote amiga.