viernes, 13 de julio de 2012

MIS SUEÑOS EN 39 COLORES

Vuelvo, en visperas de las ansiadas vacaciones de "ocio activo", a entregaros unos de mis SUEÑOS EN 39 COLORES, un capítulo de mi nuevo libro del que, como novedad, os anticiparé que además de llevar un CD con los sueños leidos en mi voz y grabados en los estudios de UNIRADIO, donde se parieron estos sueños, irá ilustrado con fotografías artísticas de gran belleza así como de dibujos abocetados.

Os regalo este del color NARANJA donde me pierdo entre las veredas de mis ensoñaciones y fantasías oníricas empapadas en la más pura  literatura fantástica de mis maestros Iberoamericanos.




Había sido una noche gloriosamente inacabable, juntos habíamos caminado por los senderos irrepetibles de nuestros cuerpos. Estaba comenzando la amanecida y, desde los claroscuros del alba, nuestros ojos desnudaban sin pudor los sentimientos del otro.

Me detuve en los del Sueño mientras contaban, en silencio, la vieja historia de un lejano antepasado que había vivido buscando un amor prometido desde el mismo instante en que salió de la vagina de su madre, al parirlo entre los verdes silencios de la selva. Hijo de una india y de un colono alcoholizado supo, con su primer llanto, que solo se redimiría cuando encontrase a una mujer de su propia familia con quién purificar la descendencia.

Acuciado por su estrella, desde muy niño, se marchó a caminar por los senderos de su propia historia y vagó durante años por caminos atravesados por los pantanos. Se movió entre zancudos, víboras y pajarracos siempre buscando la familia de su padre donde, según le había dicho se madre, antes de morir consumida por las fiebres de los malos espíritus, moraba una hermosa prima, hija de antepasados que, deteniendo los años, soñaba con la salvación de la estirpe mientras esperaba pacientemente su llegada.  De generación en generación se había transmitido la creencia de que solo la mezcla de estas dos sangres hermanas, a la vez joven y vieja, salvaría los destinos de su familia.

Atravesó campos llenos de una vegetación voraz que ya había crecido nuevamente cuando apenas había acabado  de cortarla. Durmió en rincones acunados por claros de luna entre el chillido eterno de las aves del trópico, pero siempre guiado por la certeza de que encontraría ese otro mundo, en forma de barco varado entre árboles, donde reposaría de años enteros caminando solo con el rumbo que le marcaban sus sentimientos.

Cuando aquella tarde, preñada por las lluvias de agosto, avistó los viejos mástiles, doblados por el peso del tiempo, sintió como su corazón le gritaba que había llegado hasta el puerto donde podría reposar por vez primera desde que salió, siendo un niño, de los chozos donde había nacido.  Avanzó con los latidos del corazón acelerados y la vista fija en el porche, que era la cubierta de la casa hecha barco, allí pudo ver a una niña sonriente, los ojos verdes y las pecas alumbrando su rostro. Apretó el paso sintiendo el pulso desbocado. Conforme se acercaba, la figura se fue diluyendo, el cielo se oscureció en momentos y sintió un mal viento en el rostro que le heló el corazón…

Al llegar hasta ella, encontró una anciana vestida de negro esperando, sin duda, su llegada profética. Acercó su mano para tocarla y la figura se diluyó en una nube de polvo que el viento se llevó entre remolinos preñados de sortilegios. Desorientado, y con los ojos muy abiertos, se sentó en la escalinata junto a la mecedora vacía sin saber muy bien qué o a quién podría esperar…

En ese momento el Sueño pareció dudar, le acaricié dulcemente sus manos para que abriese los ojos y volviese a nuestra realidad… Lo hizo, me sonrió y me dijo:   “Amor mío, la vida es como los sueños preñados de búsquedas lejanas e imposibles, por eso, cuando en cualquier esquina de tu camino encuentres al amor de tu vida, cógelo, dale la mano, cierra los ojos y vívelo sin pensar lo que pueda durar, porque cada instante de ese amor valdrá siempre más que toda una vida de monotonías…“

Se dejó rodear por mis brazos y reposó su cabeza en mi hombro mientras me decía…

         “Con esta historia que te acabo de entregar, quiero que me construyas un cuento, con final feliz,  para no olvidarlo jamás...”

            La acaricié desde mi cercanía y le pregunté:   “¿Cómo quieres que te lo cuente…?”
  
      Perdida en la inmensidad de nuestra ternura, sombreada con nuestra cercana bandera amarilla, me susurró tiernamente…  “Cuéntamelo como nunca antes jamás se lo hayas contado a nadie…”         

22 comentarios:

Alicia ya no vive aquí. dijo...

Sin duda un sueño precioso en esa forma de cuento.
Te auguro un nuevo éxito con esa publicación. ¿Ficción o realidad...?
Besos

Felicidad Batista dijo...

Diego, es un cuento precioso y no hago justicia con este adjetivo.
La historia nos va llevando en la ensoñación que envuelve una frondosa naturaleza, onírica y de imágenes poéticas.
Te felicito amigo por ese nuevo libro que verá pronto la luz y del que disfrutaremos con tu voz y con su lectura.
Un abrazo

Del Rosa Al Amarillo dijo...

Alicia, en la vida todo tiene un componente de ficción y de realidad.
Gracias por tu visita y tus buenos deseos.
Un saludo adonde quiera que vivias.

Del Rosa Al Amarillo dijo...

Felicidad ese elogio viniendo de una escritora como tu es una gran satisfacción personal.
Gracias amiga y un gran abrazo

Aurora García Rivas dijo...

Hay un fruta que me persigue desde la más temprana infancia. Primero aparece entre las hojas, verde, amaarga. Más tarde, alrededor de su semilla, se expande y se carga de néctares. Luego, una vez alcanzada su madurez, empieza a tomar color: primero rosa, luego fucsia, luego carmesí... y un aroma delicioso invade el entorno. Yo las colgaba en las orejas, como pendientes de granates: cerezas. Eso son tus relatos, Diego. Cerezas que van tomando cuerpo y que explosionan bajo los cielos.

Del Rosa Al Amarillo dijo...

Que puedo decir querida Aurora. Me dejas anonadado con tu comentario.
Gracias, gracias, gracias... Viniendo de alguien de tu categoría literaria es una inmensa satisfacción.
Un gran abrazo.

Aurora García Rivas dijo...

¡Qué exagerado....! A ver cuándo te enteras de lo que digo siempre: soy una más en esta miríada de escritoras y escritores que poblamos este país. En estos tiempos, el que lee un libro, escribe otro y, lo que es peor, el que no lo lee también.
Gracias por permitirme ponerme en contacto con tanta gente.
Y lo dicho, no exageres. Afortunadamente yo no me veo así, Diego.

NUT dijo...

Precioso sueño, cuando algo se escribe con la sensibilidad que tu imprimes a todo lo que haces de ello solo puede nacer algo así de hermoso.
Seguro será todo un éxito tu nueva publicación y lujo para todos que la compartas con nosotros.

Besossssssssssssss

Del Rosa Al Amarillo dijo...

No exagero Aurora, no seas tan modesta. Ponerte en contacto con tanta gente como pasan por mi blog es una satisfacción y un apunte de categría para delrosaalamarillo.
Un gran abrazo

Del Rosa Al Amarillo dijo...

Efectivamente Nut, desde la sensibilidad y las evocaciones mezcladas con la fantasía suelen salir escritos rebosantes de sensualidad.
Gracias por percibirlo.
Un abrazo.

Soñadora dijo...

Un lujo leerte Diego. Gracias por regalarnos la posibilidad de soñar con tus palabras.
Un abrazo

Del Rosa Al Amarillo dijo...

Siempre pasas en tu hora bruja de la madrugada. Querida amiga del blog. Gracias y un abrazo muy cercano

Poetiza dijo...

Hola Diego, un cuento maravilloso, pasear por tus letras me llena de colores el alma que sueña un sueño que no se realizara....... Siempre sera un placer leerte Diego. Cuidate mucho.

Del Rosa Al Amarillo dijo...

Gracias por tu cariñosa y habitual visita Sandra. Hasta tu Mexico amado te mando mi abrazo lleno de sueños de colores.

Realidad y Ficción dijo...

Me ha fascinado. Muy buena prosa, es un relato cautivante y sabio. Interesante la estructura de dos planos para construir el espacio y el tiempo, la estructura formal. Al mismo tiempo posee la atmósfera del sueño, de la intuición y la premunición, cierto instinto. En el arquetipo femenino, la vieja es bruja y sabia.
Un beso. No, muchos. Gracias por estar conmigo en La Cala.

Rud dijo...

Estimado Diego
Has escrito un cuento tierno, romántico, interesante y muy fácil de leer: realismo mágico.
La imagen está bella, como imagino todas las que pusiste en tus “Sueños en treinta y nueve colores”.
Espero tengas éxito con la publicación.
Un abrazo

Del Rosa Al Amarillo dijo...

Eva, hermosas palabras para mi relato, viniendo de tí son una gran satisfacción personal.
Besos para tí amiga.

Del Rosa Al Amarillo dijo...

Efectivamente Rud, realismo másgico, ese tan común entre tus paisanos a los que tanto admiro.
Me alegra que te guste soñar con mis sueños..
Besos hasta Colombia.

Amaya dijo...

Más vale tarde que nunca, he andado de vacaciones y alejada de internet. Un grato sueño para mi vuelta.
Gracias Diego, sencillamente precioso.

Del Rosa Al Amarillo dijo...

Gracias por tu visita Amaya, la verdad es que me extrañó tu ausencia.
Me alegra que te haya gustado el sueño.
Un abrazo de bienvedida.

María Jose leblic dijo...

Bueno, por fin..Una maravilla, emocionada estoy con esos "verdes silencios de la selva" Enhorabuena, es un placer leerte.

Del Rosa Al Amarillo dijo...

Encantado de ese placer que experimentas al leerme. Ya podrás tener todos los sueños, voy a publicar un libro con los 39 sueños.
Un abrazo