martes, 4 de diciembre de 2018

MARIDAJES DE MARÍA CANELAS CON MIS SUEÑOS EN 39 COLORES

Os dejo frases de mi sueño en color BLANCO AZAHAR con foto de Jorge Lázaro para una María Canelas que se identifica con la candidez del sueño desde la pasión de su osada timidez.



Pero cuando nos mirábamos, solo mirarnos… inventábamos para buscar improvisados caminos, unos caminos que recorríamos, atolondrados y confundidos, en el más absoluto de los silencios y, sin embargo, en esa mutua y callada exploración de almas y cuer­pos, éramos muy capaces de encontrar en la dulce oscuridad de la estancia todo lo que buscábamos. Soltábamos botones, lazos y ro­pajes con la misma rapidez con que nos despojábamos de pudores y de ignorancias. Así seguíamos, entre atrevimientos y desazones, hasta que nos descubríamos desnudos, temerosos a lo desconocido pero bebiendo, entre azorados y anhelantes, la respiración y la sa­liva del otro.

Conocimos olores que nos embriagaban los sentidos, sinfo­nías desaforadas que nos hacían flotar, recompusimos febrilmente las piezas que revueltas, íbamos descubriendo a nuestro alrededor, en un deseo incontenible de alcanzar las profundidades del otro para perdernos, juntos y de la mano, dentro del mismo abismo. Un abismo donde poder quedarnos aprendiendo, con cada atardecer o con cada amanecida, que la planta del amor y del placer es de fácil cultivo y de más sencillo riego. De modo y manera que hasta los Sueños son dóciles a los requerimientos de la naturaleza…

Era en esos momentos cuando, sabiendo que habíamos de­tenido el tiempo, me gustaba mirarla a la inocente profundidad de sus ojos, extraviados por el reciente descubrimiento del placer, y decirle…

“SUEÑO, cuéntame un cuento…”

“¿Cómo te gustaría…?”, me preguntaba llena de enamorada complacencia…

Y yo, sintiéndome sentado en la cubierta del Nueva Fide­lidad, miraba a nuestra querida bandera amarilla y le respondía: “Cuéntame un cuento que no le hayas contado a nadie…”

 Foto de la propia María Canelas.

sábado, 1 de diciembre de 2018

viernes, 30 de noviembre de 2018

MI CUADERNO DE BITÁCORA: CHINA



MI CUADERNO DE BITÁCORA: CHINA


             Cipango, Catay… nombres evocadores de mi adolescencia, Cipango y Catay, las tierras donde soñaba llegar Cristóbal Colón atravesando los mares desde nuestra Huelva. Cuando explicaba esos sueños, desde el abrazo del Tinto y el Odiel junto al convento Rabideño, mostraba, desde su fantasía,  la primera visión de esas tierras en el amanecer que los recibiría al arribar a ellas. Casas con tejados de oro, elefantes engalanados con los próceres locales para recibirlos, riquezas sin cuento y miles de infieles para llevar hasta el bautizo y su conversión a la religión católica.

             Todos esos recuerdos se me agolpaban cuando estaba a punto de aterrizar en el aeropuerto de Pekín, después de más de 24 horas de viaje, incluida una escala en Estambul.  Después de tantos viajes, este superaba en lejanía y expectativas a otros muchos. Era conocer una nueva cultura, una forma de vida diferente y dos ciudades llenas de promesas: PEKÍN Y SHANGHAI.

             Mi primera visión de la capital china no pudo ser más alejada de los sueños del almirante, los suburbios cercanos al aeropuerto, camino de la ciudad,  con bastante suciedad y proliferación de obras ante la proximidad de los JJ.OO., aclaro que mi visita fue exactamente hace dos años, aunque como contraste a esta pobreza, mi primera cena fue en el Restaurante Maxim, sucursal del celebérrimo de igual nombre en París, realmente variada y magnífica como antesala de la visita, en la mañana siguiente,  a la PLAZA DE TIANANMEN, la mayor plaza del mundo, con una extensión de 40 Ha. Paseando por  su inmensidad recuerdo los dramáticos sucesos que, de alguna manera, iniciaron el camino de unos tímidos cambios en el país.  Inmensas colas ante el Mausoleo de Mao, nuestro grupo despertaba una inusitada curiosidad entre los campesinos del interior que, según nos dijo el guía, al menos una vez en su vida el gobierno les subvenciona su visita a este lugar.   Al fondo la entrada a la inmensa CIUDAD PROHIBIDA,  residencia de dos dinastías la Ming y la Quing, con 9.999 habitaciones lo que constituye el mayor palacio del mundo.      Después del almuerzo, la visita al Palacio de Verano, con una impresionante puesta de sol en su lago enmarcaron mi primer día en China.

               Deseaba intensamente visitar LAS TUMBAS DE MING y  LA GRAN MURALLA, debo confesar mi desilusión con las primeras y mi pequeñez asombrada ante la inmensidad de la GRAN MURALLA, caminé alejado del grupo, degusté  semejante grandeza, abrumado por sus dimensiones,  6.000 kilómetros, e interiorizando que los extremos de aquel lugar, donde me encontraba paseando con un frío intensísimo, pese a la esplendidez de un sol tibiamente cercano, se situaban en sitios tan lejanos como las montañas de Corea y el desierto de Gobi…    Y antes de dejar PEKÍN como olvidar EL MERCADO DE LA SEDA, paraíso para los compradores, un inmenso edificio de varias plantas, 7 u 8 no recuerdo, donde tienes absolutamente de todo, eso si… bajo el implacable reinado del regateo más farragoso.

               Mi primera visita en SHANGHAI fue, dada la hora de la llegada, a un restaurante para una cena espléndida aunque lo curioso, para mí,  fue que la degustamos en la planta 41 de un rascacielos que superaba los 60 pisos y que en la que estábamos cenando era rotatoria, espectacular, y aún me cuesta trabajo asimilar como una sola planta, del casi centro de edifico, da vueltas mientras el resto permanece estático.

             La mañana siguiente nos deparó la visita al TEMPLO DE BUDA DE JADE, el más famoso de SHANGHAI, se percibía en las oraciones de los monjes una devoción y una sensación etérea absolutamente llena de espiritualidad.  Es costumbre dejar cintas rojas con tus peticiones en unos cuidados bonsáis que se sitúan en el patio central, mientras en unos enormes botafumeiros se queman esencias.   En este punto me recuerdo transportado por el misticismo del momento, hasta que me devolvió a la realidad uno de los monjes sacando de su túnica naranja un teléfono móvil y apartarse a charlar tras unas columnas…    Cosas de la globalización.

            SHANGHAI tiene un precioso malecón, nada que ver con el de La Habana, está rodeado en sus dos orillas,  de enormes rascacielos y una espectacular torre de TV, caminar  por él fue sencillamente inolvidable y, desembocando en el paseo, amplias calles peatonales, paraíso del comercio, esto es China amigos.   Realmente recorrer sus avenidas se puede confundir perfectamente con hacerlo por cualquier ciudad de los USA.

            Anécdota, tras la cena de despedida del viaje en el mismo Hotel donde nos alojábamos, un hotel absolutamente IMPRESIONANTE al igual que el de Pekín, tomamos la penúltima copa en uno de los bares del edificio, solo que estaba en la planta 66 y que las paredes eran íntegramente de cristal, con una vista nocturna de la ciudad que me sirvió de broche a un viaje de regreso, interminable,  con escalas en Pekín y Estambul.

            Una página más de mis experiencias viajeras pero en este caso, absolutamente agotado de tantas horas de aviones y aeropuertos.  Como nota positiva de las escalas, el despegue de Estambul al amanecer, con una maravillosa vista de una ciudad tan hermosa y a la que, en breve, dedicaré uno de los capítulos de mi CUADERNO DE BITÁCORA.


miércoles, 28 de noviembre de 2018

EL CUADERNO DE LA TAPA VERDE

Este miércoles 28 a las 20 horas en la Biblioteca Provincial (Gran Vía) presentaré la novela de Pedro J. Martín EL CUADERNO DE LA TAPA VERDE, nos acompañará por PÁBILO EDITORIAL Joaquín Cabanillas.
"Sobrecogedor relato sobre la posguerra civil ambientado en la Huelva de los años 40. Un secreto guardado durante más de medio siglo reposará sobre la espalda de Matías, hasta llegar a un inesperado desenlace..."



martes, 27 de noviembre de 2018

MIS HOJAS SUELTAS

Vuelvo a dejaros capítulos de MIS HOJAS SUELTAS, recuerdos de infancia sin duda agrandados por el paso del tiempo, pero cargados de recuerdos de niñez y adolescencia. Hoy el BARCO HUNDIDO Foto de José Manuel Gómez



             Cuando pasaba los veranos en EL FARO y bajaba hasta la playa,  por el camino de tierra entre el molino y la higuera, la sensación de infinita paz que transmitía la salida a la arena inmensamente blanca, como la azúcar decía mi madre, tras bajar las dunas moteadas del verde oscilante de los juncos, mi espíritu se llenaba con los sueños cargados por las fantasías de un niño solitario…


             Una de ellas era el BARCO HUNDIDO.   Si al bajar a la playa paseabas hacia la parte izquierda, en dirección a LOS BAÑOS, la zona donde habitaban los chozos de la gente de Rociana y de Moguer,  llegabas hasta donde estaban varados los restos enmohecidos de un viejo barco hundido, inclusive en la memoria de los lugareños.     Cuando la marea estaba baja te permitía pasear entre ellos, a mí me infundía un respetuoso temor sentirme parte de los mundos, las sonrisas, las lágrimas, los amores, las nostalgias que, sin duda,  habían vivido entre aquellos restos de hierro y madera.


             Mi fantasía acariciaba el casco inclinado, medio enterrado bajo la arena, con la superficie llena de conchas, de moho, de verdín y soñaba con mares ignotos, aventuras sin cuento, travesías inacabadas, noches de tormentas o de lunas en calma.   Sabía que allí dentro habían soñado, dormido, trabajado vidas con almas y con las fantasías que siempre he atribuido a los hombres del mar.


              La abuela Milagros y mi tía María me explicaban que el barco había embarrancado una noche de invierno, los marineros perdidos en la tormenta, se habían guiado por las luces del faro: 4…2….4…2….4…2…   para  acabar embarrancados en los bajos de arena cercanos a la orilla.


              Un verano no volví a verlo, nunca supe si definitivamente enterrado por movimientos de tierra de las mareas invernales o, lo que siempre creí, puesto a flote por los espíritus de sus ahogados para navegar sin rumbo fijo entre noches de estrellas y fuegos de San Telmo.

lunes, 26 de noviembre de 2018

LA POESÍA DE MARÍA CANELAS

María, junto a sus fotos de Jorge Lázaro, me manda un poema del que me dice que está sin título porque fue tan... TAN el sentimiento de la noche en la que lo escribió que se le hizo imposible condensarlo en un rótulo, en una palabra o en un conjunto de ellas...
Dejémoslo como lo ha soñado María.



No sé a qué me enfrento,
lo desconozco,
pero me quedo quieta.
Siento como 
agitas mi cuerpo,
penetras en mí
y me sacudes la poca cordura que me queda
(No
Nos hace
Falta)
No aceptas la lógica.
Me falta el aire y me cortas el aliento 
para después cortar los hilos que me sostienen.
Me muero de hambre y me alimentas para luego devorarme.

Lo que nadie sabe es que
la bocanada de aire,
tus brazos rodeándome
y tu cuerpo alimentándome
me hacen comprender
que quiero dejar de entenderlo todo.
Si has venido para perturbarme:
                                                        Adelante.
Ven.
Y destroza mis esquemas. Quiero VIVIR.

miércoles, 21 de noviembre de 2018

DESDE ARGENTINA CRISTINA JAUVEN

Cristina Jauven del GRUPO CARILLÓN de poetas y escritores, nos deja desde su amada Argentina estos versos llenos de sensualidad. Los acompaña una foto de Jorge Lazaro.



 Magia pura se enreda entre sábanas,
 encanto enlazado en cuerpos desnudos,
 almas sedientas de extremas locuras,
 despiertan temprano buscando los labios …
 y nuevamente comienza cual rutina,
 el juego jadeante de torpes amantes,
 buscando las manos… encendidas caricias,
 buscando los ojos … ardorosas miradas,
 buscando las bocas… calor en los labios,
 acelerando el pulso… y un fuerte latido
de pasionales corazones entregados.

Y hay tres basta en ese encuentro diario,
que vivencia emociones de un amor deseado: 

… nos basta con tenernos!
… nos basta con besarnos!
… nos basta con amarnos!

domingo, 18 de noviembre de 2018

MARÍA CANELAS, SUS VERSOS Y SU PIEL...

María Canelas estudia, escribe versos y posa con la elegante soltura de una figura llena de sugerencias. Hoy se estrena en las esquinas en rosa y amarillo del blog para dejarnos su mirada y sus versos con el poema LO(CURA). Foto de Jorge Lázaro


Soy de quedarme anclada
en momentos pasajeros,
de ser de esos viajeros
que disfrutan más de una mirada
que del paisaje.


De soñar despierta
en hacer un viaje
sin billete de vuelta
a tu cintura.


De la pura,
inconsciente,
e incondicional locura
que significa quererte
sin tan siquiera conocerte.


De la desfachatez que supone
no tener nada que decir
pero que al imaginarte reír
mis ojos te lo expliquen todo.


Soy más de bañarme en lodo,
de disfrutar al revés,
de hacerlo a mi modo...
de esa forma que nadie entiende.


Y si algún día tu subconsciente
-del que la locura
como un fino hilo pende-
te pone en mente
la idea de quitarte la capucha
en plena tormenta...


Recuerda que yo soy aquella chica
que intenta,
e inventa
CUALQUIER cosa,
por hacerte reír.


Tenlo siempre presente.
Y escúchame bien, amor,
si crees que tú interior
por algo más se desarma,
si mi mirada te desarma
si empieza a odiar
esa monótona calma.


Recuerda que yo soy de excesos,
de calarme hasta los huesos
y sobre todo de calar(te) el alma.


De refugiarme bajo tus besos
(quiero decir,
esos que aún no me has dado)
y de bailar bajo la nieve
en pleno invierno.


Soy esa loca de ensueño
que te saca del infierno
en el que ella misma se haya
de esas que dan respuesta
al problema
que cada noche y cada día falla.


Y a ti...
acabo tal y como empecé:


Diciéndote que el secreto quizás esté
en que la locura
sea el único remedio
que lo cura
TODO.


sábado, 17 de noviembre de 2018

NIÑO MIGUEL EN LOS VERSOS DE ALFONSO PEDRO

Mi querido amigo Alfonso Pedro, escritor de cercanía, llena sus versos de recuerdos hacia EL NIÑO MIGUEL, guitarrista, genio descarriado que se perdió por el camino equivocado y nos privó muy pronto de su arte. Sumo mi homenaje compartiendo sus versos hacia uno de lo grandes que tantas veces me deleitó con sus acordes.



ODA AL NIÑO MIGUEL

Por entre las calles de la vieja Onuba,
entre sones tristes de la vieja Cuba
o por soleares, rumbas y fandangos
hechos con dulzura y con arrebato
el niño Miguel paseaba su duda,
paseaba tres cuerdas y paseaba el genio;
paseaba la vida, locura y cordura.
Su fiel escenario fue la calle entera;
su fiel auditorio fueron las aceras,
farolas y perros, la ciudad entera,
tantas madrugadas ¡y tantas sirenas!
Lejos de tablaos y de escenarios,
lejos de los focos, de palmas a diario
y entre su gente su cante navega,
cante y toque añejo pa’ aliviar las penas.
Silencio, señores, suena una guitarra,
coja y malherida, pero aún serena.
Silencio, señores, que llega la savia,
que llega la esencia de don Miguel Vega.
Un manojito de versos y un racimo de arpegios
se unieron al llanto, al pasar su féretro,
de toda su gente, de toda su Onuba,
ciudad más sabia y noble por destreza suya.
Ahora Miguel toca en los altos campos
de las nubes blancas con su guitarra de soles.
Y Junto al de Lucía ponen sonrisa en el cielo,
un fandango, una malagueña, cuatro soleares
y toda la armonía.


Alfonso Pedro

LA FOTO DE JORGE Y EL VERSO Y LA MIRADA DE MARÍA.


En esta semana iniciaremos unos maridajes con fotos de Jorge Lázaro y la modelo María Canelas, María además. nos descubrirá su poesía y alternaremos sus poemas y su sonrisa con frases de MIS SUEÑOS EN 39 COLORES. Los compartiremos tanto en la página de Mis Sueños como en mi blog personal. delrosaalamarillo.blogspot.com