martes, 21 de noviembre de 2017

EL CENIT INVERTIDO DE CARMEN PALANCO

Carmen Palanco, poeta de versos amasados desde su alma, está en vísperas de la presentación de su primer poemario EL CENIT INVERTIDO, viernes 24, os dejo un poema como botón de muestra

40º25´53´´N  116º34´36´´E

Antes de que rompa el rayo en su tormenta
y la desgarrada hoja vuele sobre el árbol que la hizo,
harás noche en mis orillas
para martirio de esta hambruna cenicienta.

Tu río lamerá mi piedra, roma por su dulzura
y el mundo parará la guerra a los pies de los jardines



domingo, 19 de noviembre de 2017

MI SUEÑO EN COLOR MARIPOSA



De mi sueño en color MARIPOSA...
Detuvimos el reloj de nuestras vidas para poner en marcha una nueva en común, esa que habíamos creado fuera del torbellino de los mundos de cada día. Esta era la NUESTRA, donde podíamos correr desnudos sin temores a miradas curiosas, donde podíamos acariciarnos sin medida, poseernos sin silencios para juntos, a la vez y cogidos de nuestras manos enlazadas, embarrancar en el mismo puerto que atravesábamos descubriendo que el amor placentero se convierte en torbellino de pasiones cuando los cuerpos enamorados sienten la cercanía del otro.

En ese alto en el camino de nuestras otras vidas de cada día, vivíamos la nuestra propia amándonos de mil formas diferentes, nos gustaba sentir la saliva del otro desbordarse en la única boca que creábamos para los dos. La marea de nuestra pasión nos inundaba hasta llenar de besos el dulce mapa del cuerpo del otro, de empaparnos de los sexos confundidos en uno solo, de decirnos mil palabras de amor mientras el oleaje de la pasión compartida nos llevaba una y otra vez hasta la orilla con la misma energía de cuando comenzamos a sonreírnos  la primera vez. Primera vez… Tantas primeras veces fueron ese día… Tantas, que recordarlas me hace volver a subir en la embarcación donde navegar por los sentidos y por los corazones, ya para siempre inolvidables, de ese día mágico donde nos entregamos mutuamente…

Era en ese momento cuando, agotados de amarnos, nos deteníamos sin dejar de abrazarnos, nos sonreíamos, nos mirábamos dulcemente embriagados de amor y me perdía en esa mirada única, inconfundible, turbia desde la infinita limpieza de tu adolescencia renovada para decirte…

Sueño… Cuéntame un cuento…

¿Como lo quieres? Me preguntabas desde la turbación enamorada de tu cuerpo entregado a este nuevo amor de otoño con olores de primavera.

Desde mi nuevo mundo, donde los colores hablaban y los sonidos sonreían, apenas pude decirte muy cerca mis labios de los tuyos…

“Cuéntame un cuento que nunca, jamás hayas contado a ninguna otra boca.”


MARÍA LUISA Y SU PENÉLOPE

La poesía de María Luisa Domínguez Borrallo es dulce y pasional, cercana y atrapante. Os dejo un puñado de versos de su poemario Penélope en Su Odisea y que tuve el honor de prologar.


EL BESO DE ULISES

He buscado a Penélope
en otras caras, en otras mujeres,
y Penélope soy yo intentando
encontrarme, alcanzarme
y quedarme en este lugar.
Soy la eterna espera de un suspiro,
de una guerra
entre la razón y el sueño,
de la vida que se va.
No soy el vacío que se llena
por momentos en una bolsa rota.
Ni el nudo del marinero,
ni la criba de donde la arena huye.
Sí la rareza de una puerta
que no te deja pasar si antes
no has grabado con rojo en ella.
La tarde va cayendo lentamente,
y descubro
en el espejo del tiempo que soy ella,
que Penélope no ha madurado,
que sigue esperando que Ulises
la bese porque nunca la han besado,
y Ulises no existe.

© María Luisa Domínguez Borrallo

miércoles, 15 de noviembre de 2017

MI CUADERNO DE BITÁCORA: LISBOA

Os dejo una nueva entrega de MI CUADERNO DE BITÁCORA, un paseo acompañado de la saudade que emana Portugal



                    Pocas ciudades tienen el secreto encanto que rebosa Lisboa, íntima, acogedora, cercana, colorista, se me agotan los adjetivos para calificar al laberinto de calles, plazas y monumentos volcados a la contemplación del Tajo.

                   Se hace difícil comenzar un recorrido, al final todos acaban desembocando en la inmensa Plaza del Comercio, has podido bajar desde la Plaza Marqués de Pombal, pasear por la zona de Rossío contagiándote de la alegría callejera de los lisboetas.

                    Imprescindible, el Barrio Alto al atardecer,  puedes subir por el elevador de Santa Justa, simplemente paseando o en el tranvía desde la zona de la Plaza del Comercio hasta desembocar en la Plaza de Luis Camoes y allí, necesariamente, un alto en el camino para saborear un café en A Brasileira, una estampa de los años 20 llena de colores sepias entre sus mesas de mármol.  Calles estrechas, llenas de locales acogedores para una cena con la compañía de los fados, música a la vez triste y cercanamente nostálgica y un sabor arquitectónico rebosante de cercanías. Cuantos sentimientos en las voces rotas de los fadistas

                       Si paseas por la zona de Belen te perderás entre la grandiosidad del Monasterio de los Jerónimos de inconfundible estilo Manuelino, la Torre de Belem o el monumento a los Descubridores con las vistas, tras el puente 25 de Abril, de la silueta del Sagrado Corazón abarcando la inmensidad del Tajo. Y que nadie deje de visitar las tiendas típicas de Lisboa para probar los pasteles de Belen, deliciosos bollitos rellenos de nata, insignia de la repostería lisboeta

                       En el Barrio de la Alfama, que sobrevivió al terremoto de 1.755 te puedes perder por sus calles estrechas hasta llegar hasta el Castillo de San Jorge, las vistas son incomparables y una cerveza en cualquier terraza tiene un sabor distinto.

                       Impresionante El Oceanario, legado de la Expo Universal e imprescindible visitar Sintra, Estoril, Cascais y alargarse hasta el Monasterio de Batalha construido en recuerdo de la batalla de Aljubarrota. Una impresionante visión a la vuelta de un inesperado camino.

                       Portugal, como dice el slogam… tan lejos y tan cerca…   Pero Lisboa es algo más, es un sentimiento urbano que te atrapa entre sus encantos para no abandonarte jamás.  Quién visita Lisboa nunca dejará de recordarla, de sentirla, de vivirla y, en definitiva, de amarla…

lunes, 6 de noviembre de 2017

110.000 VISITAS EN ROSA Y AMARILLO

Hoy hemos llegado toda la gran familia DEL ROSA AL AMARILLO a recibir la visita 110.000. Ha llegado desde Argentina, país donde contamos con tantos y tan buenos amigos poetas en el Grupo Carrillón.

Justo en poco más de 9 años tenemos amigos por los 5 continentes y en los paises más exóticos. Como imaginar cuando comenzamos a caminar como altavoz de un entrañable programa radiofónico, enmitido por una no menos entrañable radio universitaria UNIRADIO, que llegaría a escribir esta nota.

Que puedo deciros más allá de MIL GRACIAS por vuestro seguimiento, apoyo, consejos, aportaciones y, sobre todo, por estar siempre paseando por nuestras esquinas en rosa y amarillo.

Vamos ya a por las 120.000 visitas. Un abrazo compartido.

domingo, 5 de noviembre de 2017

EPITAFIOS INCOMPLETOS

Comparto con inmenso placer esta noticia de mi querida María Luisa Domínguez Borrallo, poeta donde las haya y aprovecho para dar la bienvenida a ese nuevo poemario.

Cuando el cadaver regresa a la vida rompe con todos los epitafios. Cuando logras sobrevivir mirando a la muerte a los ojos...
*EPITAFIOS INCOMPLETOS* mi próximo libro ya está de camino.
Fotografía de Manuel González Flores.



LOS FANTASMAS

Somos nosotros quienes les damos entidad,
quienes resucitamos a los muertos.
Los fantasmas no existen, nosotros los creamos,
les proporcionamos las cadenas, los gemidos
y los mensajes secretos.
No quieren nada nuestro ni saben de nuestra existencia,
es nuestro ego superlativo quien nos engaña
y les invita a habitar en nuestra casa.
Abre las ventanas, invítales a salir amablemente,
deja que vuelvan a sus tumbas y a sus descansos eternos.
Los fantasmas no son buena compañía: terminan siendo predecibles.
Luego está el tacto, el gusto, la vista,
el olfato que no proporcionan.
Todo queda en ruido, en leño roto en N-A-D-A. 


© María Luisa Domínguez Borrallo.

jueves, 2 de noviembre de 2017

CARMEN PALANCO Y SU "CENIT INVERTIDO"

Mi querida amiga la poeta CARMEN PALANCO está en capilla de la  presentación en sociedad de su poemario "EL CENIT INVERTIDO",  será un lujo acompañarla en la botadura de un navío lleno de ternuras del alma, las suyas...

Os dejo uno de sus poemas...

No quiero esperar a que no estés
para decir que te quiero
No quiero esperar a que no estés
para entender que no debí haberlo callado.
Sé que te irás antes de que canten los gallos.
No seré aquello que se arrepienta de lo que dicte.
Sentirte no será cosa del ayer,
decirte es un presente moribundo
que necesita ser liberado
para dar sentido al mundo
que mañana estará mojado.

jueves, 26 de octubre de 2017

LAS COLÁS DE ALOSNO



Cuando viajábamos camino de Alosno para, entendí, visitar sus célebres Cruces de Mayo y MANUEL GARRIDO PALACIOS, que ejercía de ilustrado Cicerone, me sacó de mi desconocimiento, explicando las auténticas raíces de esta milenaria tradición quedé primero sorprendido, luego expectante y cuando comenzamos el recorrido por las “colás”, paseando por calles alosneras de casas blancas encaladas… “Ay… calle Real del Alosno con sus esquinas de acero…”   fui memorizando las explicaciones de Manolo…

Milenios atrás en esta población, y una vez al año, se celebraba en el templo una extraña ceremonia, las mujeres sin hijos, inclusive casadas, ese día acudían al templo y daban lugar a una irreal puesta en escena que consistía en que las  que deseaban su embarazo se sentaban a la izquierda, a la derecha las que aspiraban a que quedasen sitios vacíos en la izquierda y, al fondo, las mujeres casadas con hijos y aún detrás de ellas las casadas más ancianas como notarias de los acontecimientos…

Ese día llegaban extranjeros o forasteros y podían elegir a la mujer que deseasen del lateral izquierdo para un contacto carnal sin que ella pudiese negarse a dicha petición, al término de la unión se le entregaba una cantidad de dinero a la más vieja de las viejas para ayuda del templo…   Solo podía efectuarse el contacto una vez  y en ningún caso volver a iniciar el cortejo con la misma mujer…

Confesé mi curiosidad por tan extraños maridajes, necesarios según Manolo para evitar la consanguinidad y elevar las escasas cifras de natalidad… pero mayor fue mi sorpresa cuando explicó que actualmente y en las cruces o “colás” el ritual era exactamente el mismo,  solo que trasladado al baile de las seguidillas alosneras, suerte de sevillanas bailable con los mismos pasos pero en 3 cuerpos, eliminando la cuarta.

Comenzamos nuestro caminar por el pueblo cerca de la una de la madrugada, hasta las doce no se inicia la fiesta, las calles se iban llenando de reuniones de hombres, aunque la modernidad va haciendo que se sumen mujeres en algunas de ellas, van los guitarristas y entre todos llevan la cesta donde almacenan las bebidas para ayudar a pasar la noche con animación,  se detienen en las esquinas, entonan los cantes de este lugar inigualable por su fandango y continúan hasta llegar a las “colás”,  forman corros en las puertas, entran los guitarristas, si en la Cruz no los hay, los hombres se asoman a las imaginativas decoraciones que cada barrio monta para rivalizar con las otras 11 cruces que abren sus puertas en la noche, eligen a la muchacha que más le agrade, todas preciosas vestidas con sus trajes de flamenca, pero siempre de la fila de la izquierda,  mientras las casadas y viejas de la zona de frente cantan unas añejas letras, casi perdidas en mi memoria acompañadas de castañuelas, panderetas y palmas.      Baila el hombre con la moza elegida y al final le entrega una “perrilla pa la luz” que ella a su vez, da a la más vieja entre las viejas para ayudar al mantenimiento de la “colá”…
A la tercera o cuarta “colá” que visitamos me tocaron el amor propio, sobre todo Manolo Garrido,  y en la de la calle Feria saqué a bailar a una chica, previamente elegida en una rápida visual,  me marqué mis tres seguidillas alosneras y, que extraño me resultó, al terminar entregarle   mi “perrilla pa la luz”… era la primera vez que pagaba por bailar flamenco…  Una bonita experiencia.

Cuando regresábamos, casi a las cuatro de la madrugada, yo que comencé desanimado,  a esas alturas hubiese seguido hasta la amanecida…      Nos detuvimos en un grupo donde cantaba fandangos ARCANGEL, el onubense que dicen sucesor de Camarón de la Isla  y, sinceramente, es difícil encontrar un marco y una despedida más acorde con la experiencia que acababa de vivir y que magnifica  lo que de auténtico y tradicional se conserva en el patrimonio antropológico de los pueblos de España

viernes, 20 de octubre de 2017

HOJAS SUELTAS. EL MUELLE DEL TINTO







                                    III     OCASO EN EL MUELLE DEL TINTO


                           El muelle del Tinto… cuantas fantasías, cuantas ensoñaciones…   se me antojaba una aventura seguir el camino de la calle Marina hasta desembocar frente al río porque los nombres de los buques atracados a su costado, y  la fascinación por lo extraño, siempre vencieron mis perezas de tan largo desplazamiento…

                           Cuando me detenía junto a su impresionante estructura metálica, sentía acrecentada mi pequeñez. La noticia dada en el colegio de que había sido proyectada nada menos que por el famoso Eifell, el mismo de la mítica torre, me hacía sentir la importancia de mi pequeña ciudad.

                           Allí, mientras la tarde tomaba el aire solemne del adiós y mientras las primeras sombras se alargaban más allá de sí mismas, yo solía permanecer callado, envuelto en el silencio alado de las gaviotas.      Mis ojos  adolescentes, acariciaban suaves los restos ajados de las viejas embarcaciones que rodeaban al muelle y mi alma se enredaba con los recuerdos de tantas vivencias saladas, vivencias de mar, de cielo, de lunas llenas,  de fuegos de San Telmo…

                          Mi corta vida, pasados y futuros anhelos, vienen a varar en silencio junto a esas viejas espinas vertebradas de la mar y mis ojos, en su abrir y cerrar, acarician sus propias imágenes, imágenes que brotan sin recuerdos ni apetencias, sin pasado ni futuro.   Condenadas al nacer a una vida tan fugaz y, posiblemente,  tan oscura,  como la profunda noche en que reposan los mudos testigos de tantas singladuras mar adentro…



 

jueves, 12 de octubre de 2017

PENSAMIENTOS

Me encuentro estas lineas escritas hace más de 30 años y me planteo si acababan  de esta manera o las dejé inconclusas hasta un momento mejor. Pienso si deberé continuarlas:



Original de 16 Abril 1985 con foto de Jorge Lazaro



                Mis recuerdos son intermitentes y a ratos olvidadizos, porque precisamente así entiendo yo la vida, yo creo que esa intermitencia es la que nos permite sostener la continuidad en los días de trabajo.     Muchos de esos recuerdos se han desdibujado al evocarlos, se han convertido en polvo al tocarlos, se han quebrado como un cristal irremediablemente herido….

                Las memorias del biógrafo no son los recuerdos del poeta.     Aquél vivió tal vez menos, pero fotografió mucho más y nos recrea con la pulcritud de los detalles. Este, entrega una galería de sueños sacudidos por el fuego de la pasión y por las sombras de su época.

                A veces, pienso que tal vez no he vivido en mi mismo, que tal vez viví en las vidas de los  demás.   De cuanto deje escrito en docenas de apuntes, como en las arboledas del Otoño, como en el septiembre de las vides o como en los sonidos del viento, de la misma manera se desprenderán siempre mis vivencias, como lo hacen las hojas amarillas que van a morir a las acequias o las uvas que revivirán en el vino sagrado.

                Por eso pienso que mi vida es una vida hecha de todas las vidas que he vivido y que, tras pasar, por muchas estaciones, nunca se detuvo ante las que le ofrecían mundos ignotos, envueltos en cantos de sirenas.