jueves, 27 de octubre de 2011

SUEÑOS Y NOTICIAS EN ROSA Y AMARILLO

Hola queridos amigos y amigas del blog, hoy quiero entregaros esta página con mis noticias y un sueño al que quiero dar el nombre de AMANECER, con él espero complacer repetidas peticiones de seguidoras habituales.

Trasladaros que una entrevista del programa, concretamente la efectuada a JORGE GALIANO, hermano de la Logia Masónica LESSING 15 de Málaga y asistente del Gran Maestro de las Logias Masónicas de Andalucía Occidental, ha sido presentada por UNIRADIO al Premio de Periodismo Radiofónico "Pepe Andreu" que organiza la Universidad Miguel Hernández de Elche. Igualmente, tres entrevistas que efectué con internos del Centro Penitenciario de Huelva SHERIFFA, CARMELO y BLANCA han sido elegidas por JOAQUINA ALGARRA, Directora del Servicio de Innovación Docente y del Aula de la Experiencia de nuestra Universidad, para presentarlas en el master "Educación de adultos en un ámbito penitenciario" que impartirá en la Universidad del Algarve.

Una satisfacción que trabajos radiofónicos emitidos en DEL ROSA AL AMARILLO sean valorados.

Os dejo con mi ensoñación teñida con el color del AMANECER. Disfrutadla...

Las tardes y las amanecidas se sucedían sin apariencias de interrupción.

El Sueño me lo contaría muchos días después, cuando acabábamos de explorar juntos uno de los infinitos caminos que nos conducían hasta nuestra ciudad de los placeres empapados de amor.

Yo había desaparecido después del último beso que le había entregado entre sus labios trémulos, bajo el crujir de los enormes mangos y la brisa salada de los cercanos manglares y sin que le hubiese dicho adiós. Mi extraña alma necesitaba reposar, encontrarse consigo misma y paladear, acariciar tantos recuerdos, apurar hasta la última gota de la copa de mis nostalgias.

Ella me dijo que no perdió la tranquilidad por mi ausencia, iba todas las mañanas y regresaba cada tarde hasta nuestros rincones, los mismos donde tantas veces nos habíamos amado. Al décimo día, vio aparecer una silueta que le había parecido desconocida al alejarse hacía días y que, sin embargo ahora, conforme se acercaba le iba concretando los contornos para ir configurando la figura de quién había ocupado sus sueños, sus amores solitarios, sus amaneceres en silencio y sus noches en vela ensimismada en mirar para contemplarlo, a través de las ventanas de su alma.

Parece un hombre nuevo, debió pensar, pero no me dijo nada, solo abrió los labios para sonreír. Me paré al frente, tan cerca de ella, que podía percibir la turbación de su corazón en las agitaciones de sus pechos que tanto y tan apasionadamente conocía. Ella me miró y se detuvo en la soledad desbocada de mis ojos de color indefinido. No me dijo nada, solo acarició mis mejillas y mis labios, quizás para comprobar que su Creador había vuelto, si es que alguna vez se había ido, nuestros cuerpos se acercaron atraídos por ese magnetismo que solo es capaz de conferir la pasión verdadera, hija de ese gran amor que siempre aparece en cada vida…

Sin otro telón de fondo que las copas de los mangos, ni otro sonido que el de los guacamayos adormecidos por el rumor de los cercanos manglares, nos amamos desesperadamente, saciando el hambre y la sed acumulados en tantos días de ausencia. Apenas hablamos, quizás por no distraer nuestros sentidos de su verdadera dirección, por eso me extrañó cuando entre estertor y estertor me acercó su boca húmeda a mi oído y me dijo:”Hueles a grano fresco…” y besándome el cuello me susurró: “¡No sabes como quería estar contigo…!”

Desde ese instante, solo recuerdo como los dos nos despeñábamos por nuestros particulares abismos de enamorado placer

No sé cuánto tiempo estuvimos de esa renovada, repetida y revuelta manera, solo sé que cuando las brumas del sueño estaban apareciendo en nuestra mirada, aún pude contemplarla, besar con dulzura sus párpados cansados de reír y de llorar y pedirle:

Cuéntame un cuento…”

Me respondiste desde la frontera del sueño exhausto para decirme, Conozco muchos, ¿cuál prefieres…?”

Yo, perdido, confundido por la magia dulzona del Caribe, miré pesadamente hasta el mástil del Nueva Fidelidad y te susurré tan cerca de tus labios que casi no pasaban las palabras… “Cuéntame uno que no le hayas contado a nadie…”


Un abrazo de vuestro amigo.

DIEGO

domingo, 23 de octubre de 2011

COLABORACIONES EN ROSA Y AMARILLO

UN CORAZÓN EN EL CIELO...


Aquél árbol, nacido de la tierra

con un crecer año tras año,

aquel vegetal que mira al cielo

con sus raíces y sus ramas

con esa total corpulencia

esa esencia de la vida,

de que toda la creación tiene celos.


¿Quién quiso hacerte daño?

¿Quién te cortó por la base?

¿Quién asesinó tu vida?


Quien te hizo vigas, astillas,

troncos y cenizas de resinas

fue un asesino en serie,

un talador de bosques, un malvado,

algo más que un solo hombre,

una mercantil Compañía.


Aquel que cortó tu tronco

no vio que estaba grabado

un corazón

con dos iniciales que algún día

juntó el amor de dos amores,

que pensaban que eran para siempre,

porque cuando se ama, es lo que se siente.


Y desapareció el árbol

y el corazón de la corteza

y cuando volvieron aquellos dos amantes

no encontraron más que un muñón en la tierra,

y solo le quedó la esperanza para que de sus raíces

volviera a emerger aquel gigante que albergara

sus sueños, su amor, ese juramento,

esa promesa para siempre,

ese beso que se dieron bajo el árbol de su vida,

que alguien cortó sin saber ¡pobre de él!

lo que mataba, lo que hacía.


La próxima vez que yo grabe un corazón

con el amor de mi vida

lo grabaré en el cielo

donde no haya taladores

de promesas, de sueños y de amores.


A Lola, en el corazón del Cielo.

Antonio Bulnes. Aracena. Abril 2011


Nada quiero añadir a estas reflexiones de mi querido amigo Antonio Bulnes M.L., poeta de versos cortos y alcances largos para el alma. Cambió la toga por los fogones para acabar compartiéndolos con su poesía. Un abrazo Maestro.

Foto de Fernando Durán "Sito"

viernes, 21 de octubre de 2011

COLABORACIONES EN ROSA Y AMARILLO

Seguimos con nuestras colaboraciones en este nuevo capítulo del que he querido dotar al blog, para fomentar la participación de los muchos amigos y amigas que nos siguen regularmente. Julia Orozco desde La Guardia, Jaen quiere pasar a formar parte de nuestra gran familia en ROSA Y AMARILLO. Gracias Julia

Y FUNDIDOS...

La noche, estaba al caer,

la mar, tranquila y callada,

un hombre y una mujer

se besaban en la playa.


¿Me quieres (decía ella)?,

te amo, (le contestaba),

y fundidos sus dos cuerpos

¡en la arena se besaban…¡



Y SEMBRÉ SEMILLAS...


Ayer plantando una rosa,

(pensé en mi fuero interno)

¿porqué no planto también

con la rosa un sentimiento?


Y miré en mi interior

por ver lo que yo sentía

y sembré junto a la rosa...

¡semillas con mis sonrisas!


Andrés Miranda García nos envía un soneto como despedida el verano. Gracias por tu colaboración Andrés.



Despedida

Me despido de ti mi eterno mar

De tu sabor salobre y tu frescor.

Me llevo en mis pupilas tu color

Verde esmeralda para poder soñar


Y cuando llegue el invierno recordar

Las tardes que escuchando tu rumor

Voló mi mente libre y sin temor

Como una gaviota en la pleamar.


Esa extraña sensación de libertad

Que sólo tú me das cuando te siento

Hace que el verte sea necesidad.


Mirarte me agranda el sentimiento

De plenitud ante tu inmensidad

Paralela al infinito firmamento.

martes, 11 de octubre de 2011

COLABORACIONES EN ROSA Y AMARILLO

Con una indisimulada satisfacción recojo hoy en el blog la colaboración de JOAQUÍN JOSÉ FERNÁNDEZ DOMÍNGUEZ, mi conocimiento y afecto, desde hace muchos años, hacen que me sienta orgulloso de su trayectoria y amistad personal. El nos facilita de manera resumida su propio camino con el que se autopresenta a nuestros lectores. Os dejo de su mano...



Soy Joaquín José Fernández Domínguez, onubense, Profesor del Departamento de Filología Inglesa (Lengua Inglesa) de la Universidad de Sevilla. Formado también en la Universidad de Harvard y en la Universidad de Dublín, Trinity College. Gran aficionado al cine, la música y el mundo de los libros, poseo varios blogs en los que escribo sobre dichos temas.

En 2008 pude contemplar el cuadro de Joaquín Sorolla “Ayamonte. La pesca del atún” (1919), que se encontraba en exposición itinerante en el Museo de Bellas Artes de Sevilla. Este verano pasado, de la pared de la casa donde veraneaba en la playa onubense de La Antilla colgaba una copia del mismo cuadro. Con su poderosa y cautivadora imagen en mi cabeza y en mi corazón, pasé una mañana de agosto temprano por el barrio de pescadores de dicha playa mientras éstos desembarcaban la pesca desde sus barcas a la arena de la playa. El texto que sigue a continuación me fue inspirado por todo ello.


Prodigio de la luz

"Inmóvil, recostado sobre la imperturbable serenidad del ameno lugar en el tránsito de la mañana al mediodía, contemplo absorto los haces lumínicos que perforan las dos ventanas dispuestas en inexacta simetría para acabar intersectándose sobre la blanca pared. El sol tiene querencia al lienzo de Sorolla que de ella cuelga. Luz verdadera sobre luz verdadera, no pintada, sino arrebatada al fronterizo muelle por la mirada furtiva del artista y encapsulada en su eterna claridad por la pátina de los tiempos. Luz sobre luz, creadora redundancia que ante mi extasiada mirada insufla de nuevo el movimiento de la vida en los antiguos marineros detenidos para siempre en el lienzo durante el oblicuo arrastre del atún sobre la piedra portuaria. Al día siguiente, en mi caminar sin rumbo fijo me acompaña todavía la renacida luz sorolliana impregnada en la retina. En la distancia, unos marineros desembarcan en la playa las ancestrales artes que guardan celosamente la exigua pero preciada recompensa de su vigilia sobre las aguas de cada noche. A medida que me acerco a ellos, la luminosidad inaugural de la diáfana mañana de poniente me devuelve la dinámica quietud de los inertes marineros faenando a trapo en el radiante fresco pintado sobre la arena."

Me ha encantado tu fotografía escrita Joaquín. Sin duda estas estampas marineras están llenas de tu propia luz, esa luz que ha empapado tu infancia en La Antilla, su barrio de pescadores y la llegada de las barcas con las primeras luces del día.

Un fuerte abrazo. DIEGO

lunes, 3 de octubre de 2011

COLABORACIONES EN ROSA Y AMARILLO

En nuestra última entrada pedimos a amigos y amigas que nos enviasen sus colaboraciones para publicarlas en el blog, dentro de unas posibilidades de espacio y extensión que hagan amable su lectura.
Las colaboraciones podeis enviarlas al correo
delrosaalamarillo@uniradio.uhu.es con una pequeña reseña biográfica.
Antonia María Peralto, licenciada en BB.AA., pintora, escultora y grabadora que da sus primeros pasos en la literatura, quiere abrir este espacio entregándonos una composición llena de recuerdos de sus tardes de niñez en los jardines de Murillo en Sevilla que titula: TARDES DE DOMINGO


Domingos invernales, tardes cortas, luces difusas entre los árboles, colores ocres y sepias en el follaje, en los abrigos de los paseantes, en la fachada del viejo cuartel de la Puerta de la Carne, en los uniformes de los soldados que asechan a las chicas de servicio. Unos y otras venidos del pueblo, sacados de su entorno natural para perderlos por la ciudad hostil, donde solo les queda este rincón, albero y árboles, que les recuerda al terruño. Ellos están para servir a la patria, ellas para sacar un jornal, no muy magro, con el que comprar el ajuar o al menos aligerar una boca de sus casas. Ocres son también los trípodes y los caballos de los retratistas que, con su babilón de dril, esperan al cliente, se sumergen bajo el paño oscuro y disparan la foto sepia, la niña con la tata, el niño con la niña, la pareja de patosos que se suben al caballito de cartón que aguanta como un valiente.

Una nota de color se mueve paralela a las murallas del Alcazar, fila larga a paso rápido, son los seminaristas del cercano Palacio de San Telmo. Delante van los mayores, escapulario rojo sobre la sotana negra, detrás los más pequeños, aquí cambia el color del escapulario por el azul. Niños y jóvenes, la mayoría sacados del pueblo, al igual que los soldados y las chicas de servicio. La diferencia es que unos volverán cuando cumplan con la patria, las otras quizás se casen un día con el novio que las llevo una noche de San Juan a contar las estrellas a la orilla del río. ¿Pero que será de los seminaristas que pasaron corriendo para que no vieran mucho el Mundo?, ¿Soñarán esta noche con una niña de trenzas largas y ojos profundos? ¿Se despertarán en medio de la oscuridad, sudorosos y húmedos, pensando en ellas o se engancharán al vuelo de una mariposa del Parque de María Luisa, deseando volar lejos hasta el pueblo... al lado de la madre, del río, de la tierra? No, la mayoría se quedará hasta el final, cantará misa y cambiará el río, la mariposa y la niña de las trenzas, por la parroquia, el inquietante confesionario, la buena mesa y el chocolate servido por el ama.

Cuando desaparece la bandada de seminaristas todo queda quieto, las familias, los paseantes apuran la tarde, mientras los niños juegan. Aparece una nueva fila de niñas vestidas de negro con cuellos duros blancos, son las alumnas internas de Colegio del Santo Ángel, la fila se aleja guiada por sor Legarda. La tarde muere definitivamente, todos emprenden la marcha, el vendedor de roscos, el de barquillos y el de las trompetillas del Betis y del Sevilla. Adiós Jardines de Murillo, hasta el domingo que viene...

Gracias por la atención. Un abrazo de vuestro amigo

DIEGO